| Foto: vanguardia.com.mx |
Ante la reciente aparición de el señor Ruy Salgado, queda finiquitada toda aseveración fraudulenta en contra de este personaje. Las llamadas notas falsas, compulsivas o sentimentales acerca de su desaparición fueron producto de la misma confusión que a todos los medios y personas particulares (me incluyo e incluimos si así fuese) nos preocupó en algún momento. Comprendo que ante la falta de información y detalles la gente actuara como actuó. Y es que, sea porque vivamos en un país terriblemente desigual o por las bajas expectativas que tienen en el mundo de México en lo que se refiere al periodismo, no podemos negar el miedo que muchísima gente sintió al enterarse de una pérdida tan valorada en las redes sociales del medio de información llamado internet.
No podría negar que yo, como parte de este humilde blog y también como excolaborador de otros sitios más, pensaría en un primer momento que quizás el PRI y los poderes fácticos habrían sido los culpables de una desaparición que se sentía más como una pérdida. Sin embargo, el señor Ruy Salgado es un tipo listo, precavido y crítico. A pesar de que el algún momento yo y sé que muchas personas pensamos lo mismo, al analizar los hechos que se fueron dando, llegué a la conclusión de que estaba bien, no sé en que forma ni tampoco el porqué exacto (pese a que me enteré de varias cuestiones, no las pude constatar ni tampoco evidenciar).

