Un disparo directo, procedente de un arma de mediano calibre, recibió en la parte superior de la cabeza Heriberto Lazcano Lazcano. Por la ubicación del orificio, sólo pudo realizarse mientras El Lazca estaba hincado o tirado en el piso, por lo que aparentemente el capo recibió el tiro de gracia.
Las fotografías de la necropsia que los peritos del estado de Coahuila le practicaron al que fuera líder de Los Zetas, muestran claramente una perforación a la altura de la raíz del cuero cabelludo y tras hurgar en el cráneo, los médicos no muestran un orificio de salida, por lo que probablemente encontraron los restos del casquillo dentro.
Sin embargo, tal parece que se ha tratado de ocultar lo que podría ser un tiro de gracia a El Lazca, por las contradicciones en que los peritos han incurrido y la aparente ausencia de estudios confiables y completos. Por eso, una semana después y a pesar de las múltiples declaraciones y filtraciones que se han dado a la prensa, no se ha informado, por parte de las autoridades, qué calibres se utilizaron en los múltiples impactos que recibió el cuerpo del capo, se ignora la distancia a la que se efectuaron y la posición entre la persona que disparó y Lazcano, por lo que es difícil determinar, por el momento, cómo los elementos de la Marina abatieron al capo.
